La creaci贸n de la App Store para el iPhone supuso todo un terremoto en el mundo tecnol贸gico. De repente, el humilde tel茅fono m贸vil pod铆a serlo pr谩cticamente todo: juego, tienda, instrumento musical, estroboscopio, mascota, base de datos, herramienta m茅dica. Hab铆a nacido una nueva era de la inform谩tica m贸vil, junto con una pr贸spero sector tecnol贸gico.
El mes pasado, Google prometió volver a sacudir el panorama tecnológico con Android App Inventor. Se trata de un programa de software que supuestamente permite que la gente normal, y no sólo los programadores, creen sus propias aplicaciones para el creciente número de modelos de teléfono que utilizan el sistema operativo Android de Google.
“Con App Inventor podrá usted crear prácticamente cualquier aplicación que sea capaz de imaginar”, aseguraba Google en su anuncio. “No necesita ser desarrollador. App Inventor no requiere conocimientos de programación. Ello se debe a que, en lugar de escribir código, el aspecto de la aplicación se diseña visualmente y su comportamiento se especifica mediante bloques”.
¿Hágase los programas usted mismo? ¿Sin más que arrastrar bloques? Eso sí que sería todo un cambio. No es extraño que esta noticia tecnológica saltase a los titulares, incluso en los diarios de información general.
Si App Inventor cumpliera lo que promete, daría alas a miles de personas que tienen grandes ideas, pero no saben nada de programación. Sería una puerta de entrada para emprendedores, que en teoría podrían enriquecerse si su aplicación tuviera éxito. Y sobre todo, sería un movimiento muy astuto por parte de Google, una enorme ventaja competitiva frente al iPhone, cuyas aplicaciones tienen que ser programadas en un lenguaje complejo y luego aprobadas individualmente por Apple.